Urano en casa I

Urano inicia un nuevo ciclo que durará aproximadamente 84 años. Los planetas representan en astrología la energía qué está actuando; los signos zodiacales representan cómo actúan estas energías; las casas nos hablan de en dónde están actuando estas energías, qué parte nuestra esta recibiendo la influencia del planeta y del signo.

Pero, lo más importante es que los signos y planetas que encontramos en una casa sugieren cual es la mejor forma y más natural en que debemos hacer frente a ese aspecto de la vida con el fin de realizar las potencialidades que nos son inherentes. Las casas no son segmentos aislados, separados de la vida. Concebidas en su totalidad, muestran el despliegue de un proceso de gran significado: el nacimiento y evolución de un individuo.

Tal y como nos enseña la Cábala: “ como es arriba, es abajo”. Así pues, si Urano empieza su nuevo ciclo en Aries, también es natural pensar que inicia ese recorrido a través de la Casa I. Todo nuevo ciclo ofrece la oportunidad de una forma de renacimiento o renovación, que debemos de considerar como una oportunidad de crecimiento. Durante su tránsito por esta casa, Urano sentará las bases del nuevo ciclo. Es decir, plantará las semillas de un nuevo proyecto. Pero la energia uraniana es poderosa e impetuosa, lo que puede llevarnos a la destrucción, a comportamientos extremistas y violentos en busca de esa ansiada libertad. La mejor manera de beneficiarnos de este tránsito será buscar conscientemente la renovación de ideas, de experiencias, asimilando lo positivo del pasado, pero abriendo poco a poco la puerta a nuevas formas de ver la vida, a nuevas formas de organización. De lo contrario, Urano abrirá de golpe esa puerta, destruyendo todo lo caduco sobre lo que basábamos nuestra vida.

La casa I se relaciona con el nacimiento y los comienzos. Cuando Urano entra en esta casa, es casi como si volviéramos a nacer. El nacimiento de nuevas ideas, de nuevas sociedades, de nuevas formas de organización. Son aspectos que surgiran y nos afectarán a nivel colectivo. La necesidad de cambio es muy fuerte y Urano enfrentará nuestro propio YO (Casa I) a la visión de un nuevo mundo basado en el Colectivo. El crecimiento no ha de ser sólo a nivel individual sino que para seguir creciendo hemos de formar parte de algo más grande. Urano romperá las cadenas y nos hará mirar hacia el futuro en busca de una humanidad nueva, de una sociedad más justa y libre, donde cada componente (los individuos) tomen conciencia de sí mismos para aportar a esa sociedad aquello para lo que estamos preparados.

Para la Astrologia cabalística, Urano no sólo se asocia a los cambios, a las rupturas de lo caduco, (fisión), sino también a la energía de fusión, al Amor en mayúsculas. Se asocia Urano a la energía más desintegradora e integradora a la vez, en Cábala a Hochmah, Centro de la Suprema Misericordia, Bondad y experiencia más elevada del amor Crístico. Cada uno de los cambios que provoca Urano nos llevan a experimentar una mayor perfección y por ende a comprender el cielo estrellado de donde procede mitológicamente, como rey de ese vasto firmamento donde toda la cohorte de estrellas cabe armoniosamente y donde mora Prometeo, eterno maestro de las artes y de las ciencias.

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