Sueños Lúcidos o Conscientes

“Todo lo que vemos no es sino un sueño dentro de un sueño”

[Edgar Allen Poe]

Los sueños lúcidos son aquellos sueños en donde sabemos que estamos soñando mientras vivimos la experiencia. Esta realización, saber o “darnos cuenta”, nos permite actuar deliberadamente en nuestros sueños, con la confianza de saber que nada nos puede ocurrir dado que estamos soñando. Por este motivo es que también son conocidos como “sueños conscientes”.

Generalmente pasamos por la vida sin cuestionarnos acerca de la naturaleza de la realidad que experimentamos, y reaccionamos mecánicamente según nuestros condicionamientos previos a los desafíos que se nos presentan. Durante la noche cuando dormimos y soñamos, continuamos con esta rutina y reaccionamos ante los hechos y objetos oníricos como si fueran absolutamente “reales”, perdiéndonos la oportunidad de disfrutar y explorar todo el potencial del mundo de los sueños con completa libertad.

Mediante la concentración y la atención, es posible cambiar estos patrones, para vivir nuestros sueños completamente “despiertos”, dándonos cuenta de que estamos soñando mientras lo hacemos. La sensación de este “despertar” es imposible de describir, hay que vivirlo. Las posibilidades que se abren son enormes, y el potencial para crecer y enriquecer nuestras vidas es de un enorme valor, como veremos más adelante.

Hay un momento mágico e inigualable, y es aquel en el que -dentro de un sueño – descubrimos que estamos soñando. Miramos a nuestro alrededor, y encontramos un mundo que parece tan real como la realidad, pero que sabemos que sólo sucede en nuestra mente. Entonces nos damos cuenta de que las reglas allí las ponemos nosotros mismos, los peligros no son tales, no existen limitaciones. Somos realmente poderosos, podemos tomar decisiones concientemente, y manipular nuestro sueño para llegar adonde sea. La emoción nos desborda, las posibilidades son infinitas: hemos entrado en un Sueño Lúcido.

Lucidez y control son cosas diferentes. Es posible estar lúcido y tener poco control sobre el sueño y también se puede tener mucho control sobre lo que sucede y no sospechar que aquello es un sueño. No obstante, el volverse lúcido en sueños suele aumentar la influencia sobre el curso de los acontecimientos. Parece que la habilidad de triunfar en el control de sueños depende mucho de la confianza que el soñador tenga en si mismo, si creemos que podemos hacerlo, lo conseguiremos, pero si no, será imposible por mucho que tengamos plena conciencia de que se trata de un sueño. Se desperdicia mucho el potencial de los sueños porque las personas no reconocen que sueñan.

El control más sencillo y sabio que se puede ejercer al principio, es el control sobre uno mismo y su propia conducta. Muchos relatan su primer sueño lúcido como una de las mejores experiencias de su vida. El gran placer que produce suele radicar en la extraordinaria sensación de libertad que lo acompaña, como no es real, podemos hacer lo que nos plazca, volar, saltar, respirar bajo el agua… Tener sueños lúcidos es posible para cualquiera que recuerde los sueños. No se han encontrado factores de personalidad o diferencias individuales que puedan predecir cuando una persona puede ser un buen soñador lúcido.

Esto es bueno porque el recuerdo de los sueños puede aumentar y entrenarse con facilidad. El tiempo que lleva conseguir lucidez en sueños depende de las personas, de su recuerdo de éstos, del tiempo que dedican a la práctica de técnicas, de la motivación, y de la capacidad de pensamiento crítico sobre la realidad, pero si hay un mínimo interés cualquiera en un mes puede tener su primer sueño lúcido.

Acuéstate. Sueña. Disfruta y descúbrete a ti mismo, quién sabe la de posibilidades que nos brinda nuestra propia mente, y cuánto podemos enriquecernos nosotros mismos…”

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