Los Tránsitos de la Luna

La luna es el cuerpo celeste más rápido, ya que se mueve 1º cada dos horas, recorriendo el Zodíaco en 29 dias. De esta manera, la Luna recorre cada Signo en apenas algo más de dos dias. Por lo tanto, un Aspecto lunar por Tránsito apenas dura 24 horas y rara vez tiene un significado profundo.

La Luna no actúa por libre y lo que hace es manifestar y plasmar el mensaje y los guiones de los demás planetas. Al igual que nuestro satélite, que no tiene luz propia y simplemente refleja la luz del sol, la Luna de nuestra carta canalizará la energía del Sol (Ego Superior) y será a través de ella como nuestra voluntad se cristalizará y manifestará en el mundo material. La Luna proporciona multitud de imágenes y la capacidad de plasmar todo aquello relacionado con su posición por signo y casa. Si el Sol representa el principio masculino, la Voluntad creadora, la Luna simboliza el principio femenino, la fecundidad creadora, lo que nos permitirá plasmar en actos el programa de nuestro Ego Superior (determinado por la posición del Sol y el resto de planetas).

El Tránsito más importante de la Luna, es el que se produce cada mes, cuando en conjunción con el Sol, tiene lugar la Luna Nueva. Esta Conjunción es el punto de arranque de los trabajos de ese mes, indicado por el Signo que ocupe el Sol. La conjunción es el momento Yod, en el que las dos fuerzas planetarias fecundan un determinado punto zodiacal, y donde seremos llamados a colaborar espiritualmente en la tarea de llevar a madurez aquella semilla. Es el comienzo de un nuevo ciclo lunar, la oportunidad de integrar las energías masculinas y femeninas, el ánimus y el ánima, en la propia psique para fomentar el crecimiento interior. Es el momento en el que disponemos de una fuerza interior superior al resto del ciclo y, por lo tanto, de hacer germinar esa semilla para que dé sus frutos.

La siguiente Fase del ciclo es el Cuarto Creciente (Sol Cuadratura Luna). Se producirá entonces un bloqueo de la energias que al no poder ser exteriorizada, romperá el ritmo cotidiano de la vida. Entonces podremos experimentar la incompatibilidad entre lo que queremos y lo que es posible obtener del medio ambiente que nos rodea. Al ser el Cuarto Creciente, la Cuadratura que está activa es la de Ida, que es la que nos impulsa a la realización de un objetivo material, al precio que sea. En la cuadratura de ida (Cuarto Creciente), el director de las operaciones es nuestra personalidad mortal y estará regida por Marte, que nos presentará su mano izquierda para golpear sin piedad. Pero sólo en períodos de cuadratura, dispondremos de cantidades suficientes de energía para realizar hazañas extraordinarias. Es bajo la cuadratura que tiene lugar la transmutación alquímica que permite al individuo dejar los niveles ordinarios para elevarse a más altas cimas.

La siguiente Fase es la Luna Llena (Sol Oposición Luna). La oposición supone la cristalización de aquella semilla plantada en la Luna Nueva. Es el resultado práctico y final. En esta Fase pueden producirse fricciones, porque los dos polos opuestos se han de armonizar; sin embargo, si conseguimos armonizar esas energias opuestas, podemos obtener el fruto de la semilla plantada en la Luna Nueva. Esta Fase es conflictiva (hay un trabajo a realizar) pero es conveniente. A través de la oposición se armonizan elementos contrarios. Se producirán chispas, pero es una manera de ir más deprisa.

Por último, tendrá lugar el cuarto Menguante (Sol Cuadratura Luna). Nuevamente nos encontramos con la Cuadratura entre ambos planetas, pero ahora es la de Vuelta o Retorno. La cuadratura de retorno (Cuarto Menguante) nos impulsará a la realización de un objetivo espiritual; es decir, nos impulsa a desprendernos de nuestra carga material para conquistar la sabiduría que el envoltorio físico encierra. En la cuadratura de retorno, el director del programa es nuestro Ego, y estará regida también por Marte, pero ahora nos ofrece su diestra para reintegrarnos al Paraíso que perdiéramos. Al desprendernos de la parte material del trabajo que representaba ese Ciclo Lunar, es decir, del envoltorio que cubre esa semilla que en su dia plantamos, encontraremos en su interior, el verdadero fruto y estaremos creciendo espiritualmente, preparandonos así, para el trabajo de la siguiente Luna Nueva.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *