Carta Astral

«La primera astrología, la que nos viene del fondo de los tiempos, fue una astrología revelada. Entidades de linaje superior al humano «escribieron» en la naturaleza de la humanidad el conocimiento y significado de cada una de las 12 fuentes zodiacales y el sentido de la dinámica de los planetas al transitar por los signos.

En cada uno de nosotros está «escrita» la dinámica cósmica y, por consiguiente, deberíamos estar en condiciones de comprenderla. Pero ese don divino que cada individuo ha recibido, ha sido depositado en él en forma de semilla, que debe arraigar en nuestra tierra humana, florecer al exterior y dar fruto. Y el caso es que muy pocos hombres fueron capaces de trabajar internamente esa semilla del conocimiento cósmico hasta que alcanzara el estadio del florecimiento y el fruto.

Para la inmensa mayoría de los humanos, ésta es una semilla que llevan dentro y que les sigue de encarnación en encarnación sin encontrar una tierra propicia en la que florecer. Algunos, en la primitiva humanidad, hicieron florecer esa semilla y ellos son los que podríamos llamar profetas de la astrología, que transmitieron lo que buenamente pudieron captar de esa «escritura sagrada» que llevaban dentro».

La carta astral representa simbólicamente la forma de expresión más probable de los impulsos y tendencias del individuo. Como la semilla de una planta, la carta contiene un diseño previo de aquello que podría llegar a ser la persona plenamente evolucionada. Es posible por lo tanto, entender el mapa natal como un conjunto de instrucciones que muestran la forma más natural en que una persona puede desarrollar su potencial. Para ello será necesario poner en marcha nuestra voluntad, porque como dice un antiguo proverbio japonés: saber y no actuar es no saber nada.

La carta es una herramienta de trabajo en la cual apoyarnos para ir desarrollando nuestra personalidad. En definitiva, una herramienta para conocernos como base para conocer a los demás. La carta natal nos ayuda a tomar conciencia de lo que podríamos ser, pero la decisión de actuar es sólo nuestra. La carta no puede hacerlo por nosotros. La carta es una herramienta de trabajo en la cual apoyarnos para ir desarrollando nuestra personalidad. En definitiva, una herramienta para conocernos como base para conocer a los demás. La carta natal nos ayuda a tomar conciencia de lo que podríamos ser, pero la decisión de actuar es sólo nuestra. La carta no puede hacerlo por nosotros.

 

[KABALEB]