Libra: el nacimiento de las ideas

Libra es el primer signo del elemento Aire. Es el Yod de este Elemento y corresponde a la fase de la plantación de la semilla mental. Representa el nacimiento de las ideas, del pensamiento, de la lógica y la razón. Una vez abandonamos el mundo de los sentimientos y las emociones del ciclo anterior (Agua), estamos en disposición de iniciar una nueva etapa en pos de la comprensión del funcionamiento de los mecanismos cósmicos.

El Programa humano de Libra es la toma de conciencia de que el mundo es una obra colectiva, de que la individualidad potenciada en ciclos anteriores no es más que una etapa que es necesario vivir, pero en la que no se puede uno detener, porque frenaría la propia evolución. En Libra, lo que debe primar es la búsqueda del otro, del complemento, del socio, para la vida, para los negocios, para todo. No se trata tanto de una participación o de una unión efectiva, sino de una disposición interna para ello, de la voluntad de crear los arquetipos necesarios para favorecer la convivencia social a todos los niveles.

El segundo mensaje de Libra es la idea de la justicia; la idea de que el universo está regido por unas leyes, y si se descubren y respetan, todo se aguanta, mientras que si no se observan, todo se hunde. Libra, tal y como lo muestra su símbolo gráfico, la balanza, es un signo de equilibrio en el que el individuo debe aprende a armonizar sus distintas tendencias de manera que juntas formen una hermosa sinfonía; debe hacer que su comportamiento sea lo más parecido a una obra de arte.

En el proceso creativo está regido por Netzah y en el zodíaco constituido lo rige Júpiter. Netzah es la séptima Séfira del Árbol Cabalístico. Se sitúa debajo de Hesed-Paraíso en la columna de la Derecha, la de la bondad, la gracia y la tolerancia. Es la cuarta Séfira del Mundo de Creaciones y, al tiempo, la primera del Mundo de Formación. Libra significa, pues, el comienzo de una vida basada en la razón y no en los sentimientos.

Primer Decanato de Libra: En este Decanato se realizan los trabajos propios del signo. Éstos consisten en plantar el germen de la inteligencia, de la razón. En el primer Decanato de Aries vimos cómo fueron plantadas las semillas del designio. En el primer Decanato de Cáncer pusimos nuestros deseos a trabajar el él, y en el primer Decanato de Libra entra en funciones el elemento razonable, que ha de establecer lo justo, es decir, aquello que los mundos de abajo pueden comprender, esto es, absorber, de los mundos de arriba. En Este Decanato el individuo ha de tomar conciencia de que el mundo es una obra colectiva, que la individualidad no es más que una etapa, una chispa que revela un trabajo que debe ser llevado a cabo por parte de todos. En este Decanato serán plantadas, pues, las semillas de la participación. La función esencial de los Libra del primer Decanato consiste pues en generar nuevos pensamientos, en poner nuevas formas mentales en circulación. No es necesario que profundicen en la forma de pensar, de momento, se tratan tan solo de lanzar ideas vagas; de lanzar lo que podríamos llamar el esqueleto de la idea, para que los demás, la sociedad entera, lo vayan llenando de carne, de órganos, de medios de percepción.

Segundo Decanato de Libra: en este Decanato se realizan además de los trabajos propios del signo, trabajos de anticipación, correspondientes a la etapa de Acuario, que es el siguiente signo de Aire. Una de las virtudes atribuidas al signo de Acuario es la de producir fraternidad universal, no esa fraternidad que viene de la pertenencia a una misma sangre, sino la que procede de un mismo linaje espiritual, la amistad. Aquí se trata de profundizar en la idea, de ponerla a prueba. Al tratarse de un trabajo de anticipación, los nativos de este Decanato dispondrán de esa visión utópica y prematura de esa armonía, pero al tratarse de una simple visión anticipada (que no ha sido madurada internamente) puede tener problemas a la hora de proyectar al exterior lo que en realidad no existe aún en tu interior, produciéndose algunos desajustes y manifestaciones a destiempo.

Tercer Decanato de Libra: En este Decanato se realizan además de los trabajos propios del signo, trabajos de anticipación, correspondientes a la etapa de Géminis, tercer signo de Aire, donde el pensamiento se exterioriza después de haber pasado por la etapa interiorizadora de Acuario. Como el segundo, éste también es un Decanato de anticipación, con el agravante de que la anticipación va mucho más allá que en el anterior. El individuo se sitúa así en el terreno de la exteriorización de un pensamiento que no ha sido interiorizado y ni siquiera formado. Así pues, los nativos del tercer Decanato de Libra, que en principio sólo debía plantar las semillas del pensamiento y dejar que otros las cultivaran y las hicieran florecer, realiza él sólo las tres funciones: elabora la idea, la cuida y perfecciona y la difunde para que pueda beneficiarse de ella toda la sociedad.