Los signos de Fuego

La Cábala y el Ciclo del Elemento Fuego

Aries es el primer signo de la trilogía de fuego, es el Yod de ese elemento y, como tal, es la puerta de comunicación de las fuerzas cósmicas con el hombre y es por ella que el designio divino entra en nosotros. Es decir, en Aries el hombre recibe su programa de vida del Creador, a través de nuestro Ego, un programa que luego se irá desarrollando con la ayuda de las fuerzas de los demás signos. Es el momento de realizar algo nuevo, de aportar savia al árbol de la vida y de lanzarse al torrente de la acción. Es el momento de aportar entusiasmo, confianza en el resultado final y voluntad de triunfo. Pero lo más importante será entender que, de lo que se trata en Aries, es poner en marcha cosas, no quedarse estancados una vez se consolida el proyecto. Aries es, por lo tanto, la puerta de entrada de la espiritualidad.

Cuando el Sol transite por el signo de Aries, será el momento de plantar las semillas de la espiritualidad, de crear cosas nuevas. De utilizar todas nuestras energias en la creación de nuevos proyectos y derramar todo nuestro entusiasmo a nuestro alrededor.

Leo es el segundo signo del elemento Fuego, es el He de ese elemento y representa la fase de interiorización del mundo de la espiritualidad. Si Aries es la puerta de entrada de las energías cósmicas en el hombre, Leo es el que nos permite interiorizar esas energías y saturarnos internamente de ellas. En Aries el impulso espiritual rebota en nosotros, por así decirlo, empujándonos a la acción; en Leo nos metemos las energías dentro y constituimos el terreno en el que las semillas de Aries han de enraizarse. En la fase Leo es posible que no seamos aún conscientes del designio espiritual, pero es necesario aprender que es preciso ser fiel a un ideal superior y que la obediencia es una virtud fundamental en el proceso evolutivo. En la vida mundana, será el momento de guardar la ley, la moral, las costumbres y las tradiciones, pero al mismo tiempo de ser sensible a lo que constituye una novedad.

Cuando el Sol Transite por Leo (su propio Signo), será el momento de vivir la espiritualidad a nivel interno, intentando comprender los mecanismos y las leyes que rigen nuestro universo. Será el momento de ser un ejemplo para los demás, a nivel moral, respetando esas leyes que nacen de la comprensión interna de ese mensaje espiritual que se plantó en Aries. En Leo la semilla es germinada en la tierra humana, es asimilada e incorporada a nuestro interior.

Sagitario es el tercer signo del elemento Fuego, es el vav de ese elemento y representa el estadio de exteriorización de ese mensaje espiritual. El designio espiritual que penetró en el hombre a través de Aries, que llenó su espacio interior a través de Leo, se exterioriza a través del de Sagitario. Así, tendremos que en Aries el designio divino entra en el hombre como una semilla, y los malos aspectos que reciba Aries indicarán que se trata de una mala semilla, que ha de dar frutos poco apetecibles. En Leo la semilla es germinada en la tierra humana, es asimilada e incorporada a nuestro interior. Los malos aspectos planetarios sobre Leo indicarán que la semilla ha caído en mala tierra, o sea, que la asimilación del mensaje espiritual y su elaboración es defectuosa. En Sagitario la semilla es árbol, que con su aparición transforma nuestro paisaje humano. Representa la fase de exteriorización de la espiritualidad y los malos aspectos planetarios sobre Sagitario indicarán que no exteriorizaremos adecuadamente lo que nuestro Yo interno elaboró.

Si en la fase de Aries no hemos plantado esa semilla de la espiritualidad, en forma de nuevas creaciones, del impulso por poner en marcha nuevas cosas, no tendremos ahora, en la fase de Sagitario, nada que exteriorizar. Igualmente, si plantamos esa semilla, pero en la fase de Leo no supimos regarla para que creciera en nuestro interior, tampoco esa exteriorización obtendrá los frutos deseados. Sólo si realizamos los trabajos en el momento adecuado estaremos ahora, cuando el Sol transita por Sagitario, en condiciones de recoger los frutos de ese esfuerzo realizado en las etapas anteriores. Cuando el Sol transita por Sagitario, es el momento de comunicar ese mensaje espiritual e idealista que plantamos en Aries, a nuestro alrededor.

Los signos de fuego son portadores de energía, dinamismo, que se traducen como entusiasmo, poder organizador, movilidad, afán de lucha, salud. Su atributo esencial es la voluntad.

Aries

    • Mundo cabalístico: Mundo de las Emanaciones (Yod)

    • Zodiaco Constituyente: Kether

    • Zodiaco constituido: Marte

Leo

    • Mundo cabalístico: Mundo de las Emanaciones (He)

    • Zodiaco Constituyente: Hochmah

    • Zodiaco constituido: Sol

Sagitario

    • Mundo cabalístico: Mundo de las Emanaciones (Vav)

    • Zodiaco Constituyente: Binah

    • Zodiaco constituido: Júpiter