Sagitario: la exteriorización del mensaje espiritual

Sagitario es el tercer signo del elemento Fuego, es el Vav de ese elemento y representa el estadio de exteriorización de ese mensaje espiritual. El designio espiritual que penetró en el hombre a través de Aries, que llenó su espacio interior a través de Leo, se exterioriza a través del de Sagitario. En Sagitario la semilla es árbol, que con su aparición transforma nuestro paisaje humano. Representa la fase de exteriorización de la espiritualidad. Su principal cometido es recoger los frutos de ese esfuerzo realizado en las etapas anteriores y comunicar ese mensaje espiritual e idealista que plantó en Aries, a su alrededor. El hombre de Sagitario será, pues, un portador de normas morales concretas, expresadas en ideas claras y sus impulsos lo llevarán hacia la legislación, hacia los puestos donde se instituyen las normativas y las ordenanzas.

El programa humano de Sagitario, como tercer signo de Fuego, es volcar al exterior los valores morales para ordenar y reordenar nuestra tierra humana y proceder después a la ordenación de toda la sociedad. Así pues, su trabajo esencial es el de hacer que en la tierra todo funcione como en el cielo. Se trata de dar salida al Elemento más sublime y más creativo de la divinidad: el Fuego.

El hombre de Sagitario será, pues, un portador de normas morales concretas, expresadas en ideas claras y sus impulsos lo llevarán hacia la legislación, hacia los puestos donde se instituyen las normativas y las ordenanzas. Por lo tanto, el nativo de Sagitario ha de ser el inductor a una vida más amplia, a una mayor libertad interior, a una conciencia más profunda de las cosas, de ser el alumbrador de un nuevo mundo.

En el proceso creativo, Sagitario está regido por Binah, cuya fuerza coagulante instituye el marco moral en el que la experiencia del individuo deberá llevarse a cabo. Binah es el tercer Centro del Árbol y tercero también del Mundo de las Emanaciones, se encuentra en la columna del Rigor. En Kether aparecía un designio en forma de luz, en Hochmah se interiorizaba transformándose en amor y ahora ese amor inunda la esfera de Binah. El papel de Binah consiste en asimilar la luz-amor y lograr con ella la construcción de un mundo donde sea posible una existencia física.

Primer Decanato de Sagitario: La nota-clave de Aries es Voluntad; la de Sagitario es Inteligencia Trascendente. Las dos notas unidas darán una extraordinaria voluntad de servicio de la exteriorización de la inteligencia divina que el individuo lleva dentro. Los sagitarianos del primer Decanato, en un momento de sus vidas, experimentarán la necesidad de ponerse al servicio de su Yo superior y lo dejarán todo para emprender una obra espiritual. La principal asignatura que deben aprender los nativos del primer Decanato es que la voluntad es el motor de todas las cosas; es la semilla inseminadora que propicia todas las creaciones. Para los de Aries, la voluntad es una promesa de futuro; para los del primer Decanato de Sagitario la voluntad crea de inmediato aquello que pretende, y ésta es una lección que nunca olvidarán.

Segundo Decanato de Sagitario: Esta recapitulación ya no será tan dramática como la del primer Decanato, puesto que se trata de realizar trabajos más próximos a los del signo y serán dos los trabajos que se realicen a un tiempo y no tres, como ocurría en el primer Decanato. La nota clave de Leo es Amor-Sabiduría; la de Sagitario es Inteligencia-Transcendente. La unión de estas virtudes da al individuo que intentará expresar el amor divino mediante la inteligencia las más altas virtudes emocionales a través del intelecto. El nativo de este segundo Decanato tendrá que ser el inductor a una vida más amplia, a una mayor libertad interior, a una conciencia más profunda de las cosas, y al mismo tiempo ser el alumbrador de ese nuevo mundo que preconiza. Será maestro por su vinculación a Leo y militante activo por su vinculación a Sagitario. Ello puede dar lugar a la figura del gran idealista, productor de hermosos discursos en las tribunas a las cuales accederá con facilidad. Su trabajo esencial consistirá en ver la forma de encajar el amor divino en las situaciones humanas de manera equilibrada y positiva, sin que ese amor resulte destructor para la forma en la cual pretende introducirse.

Tercer Decanato de Sagitario: En este Decanato se realizan los trabajos propios del Signo. Los sagitarianos del tercer Decanato son pues, los mensajeros de la Divinidad. Y su principal virtud es su inteligencia abierta al más allá, a lo que está por venir. El hombre de Sagitario, y más particularmente el del tercer Decanato, actúa, pues, como un ministro de la Divinidad, como un operario al servicio del Creador del Universo, pero no habiendo alcanzado el ser humano el nivel evolutorio suficiente para ser el instrumento consciente de la Divinidad, es a título de ejecutor inconsciente que el nativo de Sagitario realiza su obra.