Saturno

Saturno por su parte, define estructuras y fronteras creando el marco donde ha de desarrollarse nuestras acciones. Nos enfrentará con las restricciones, el deber y las responsabilidades, mostrándonos nuestros propios límites. Utilizará para ello muchas  veces el dolor y el sacrificio como via de conocimiento, al enfrentarnos con aquellos aspectos de nosotros mismos que necesitan ser atendidos y cultivados. Al enfrentarnos al reto de Saturno, nos fortalecemos y somos recompensados con un mayor conocimiento de nosotros mismos.

En la limitación se encuentra por primera vez al maestro. Saturno nos moviliza para que cultivemos ciertas cualidades y características, que posiblemente no nos habriamos preocupado de desarrollar a menos que presiones internas o externas nos obligasen a ello.

La polaridad Urano-Saturno representa, por tanto, el conflicto entre las fuerzas del orden (Saturno) y las fuerzas del caos (Urano); entre lo conocido y los desconocido. Mientras Urano simboliza esa actividad creadora que se expande sin límites, Saturno impone límites a esa naturaleza cradora. Sin embargo, tambien esos límites tienen sentido, ya que nos permite el crecimiento y la maduración, impidiendo que el avance hacia lo desconocido se haga de forma apresurada y peligrosa.  Una vez alcanzado el adecuado estado interior,de maduración de los proyectos e ideales, las barreras limitadoras se disuelven de forma natural pudiendo abordar sin riesgos los nuevos horizontes que nos presenta Urano.

Urano intentará romper las barreras,  hacernos trascender los límites del pasado, de lo establecido, mientras Saturno nos aferra a lo conocido, haciendonos conservadores y caducos. Quizás, lo más provechoso es intentar integrar dentro de esa visión uraniana lo mejor de las antiguas estructuras, modificándolas cuando sea necesario, aprendiendo del pasado en vez de rechazarlo de entrada.

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